Una presa siempre será eso, si bien pudieran ser algo más, ellas solo elegirán ser presas para los cazadores
La vi por primera vez en mis sueños, de pequeño ya la soñaba, ya la veía, ya la olía y mi deseo creció cuando la vi fuera de mis sueños, tan frágil, tan bella, tan presa...
Se levantaba cada mañana a las 7:50 y siempre igual, del lado derecho de su cama y se ponía las pantuflas que dejaba junto a los pieseros, siempre a ciegas, siempre delicada
Se dirigía a la cocina y buscaba su desayuno en la despensa, cereal de lunes a miércoles de fibra, de chocolate los jueves y de viernes a sábado desayunaba pancakes o tostadas con huevos, los domingos casi nunca desayunaba, se levantaba a las 11am, sería un descaro
Siempre era así, cereal luego leche, tres cucharadas y miraba el celular, tan bella, tan ingenua...
Se duchaba de 8:05 a 8:30 si lavaba su cabello salía a las 8:45, siempre oliendo a coco y miel
Se alistaba y salía, de lunes a jueves a la oficina, de viernes a sábados al gym o de visita, su rutina era casi perfecta, casi precisa, jugaba a la presa perfectamente y yo sería su cazador, cada noche de lunes a jueves llegaba a la misma hora, 7:15pm a veces 7:30pm si pasaba por la tienda antes, los viernes a las 10pm los sábados aveces no llegaba sino hasta el domingo a las 3am
Era una perfecta presa, un magnífico ejemplar y hoy es momento, de que la presa conozca a su cazador.
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